Postres saludables,  Recetas

Cheesecake vegano de chocolate

¿A quién no le apetece un cheesecake, que además lleve chocolate? La verdad que a uno la boca se le hace agua, porque es un postre delicioso. El que os traigo hoy es totalmente crudivegano y sin azúcares añadidos, y yo misma me he sorprendido de lo bueno que está. Me puse anoche a hacerlo, para tenerlo listo para el desayuno y tardé solo 30 minutos en prepararlo.

El pastel de queso ( o cheesecake) es un clásico, pero la receta tradicional se aleja bastante de lo saludable, ya que la base se hace con galletas industriales, queso crema bastante procesado, bastante azúcar y algún tipo de mermeladas, también compradas y con un elevado contenido en azúcares añadidos. No la mejor opción, la verdad.

Sin embargo, tenemos muchas maneras de hacer nuestras propias tartas 100% vegetales y sin azúcar añadido, como esta delicia que os traigo hoy. Para hacer cheesecakes veganos, el ingrediente clave son los anacardos, ya que cuando los remojamos y los batimos, adquieren una cremosidad prácticamente idéntica a la del queso crema. Dependiendo de la cantidad de líquido  que utilicemos para batir los anacardos, obtendremos una textura más similar a la del queso crema o, si le añadimos más líquido, parecerá como un yogur. Pues bien, dicho esto, podrás ver que los anacardos son un fruto seco de lo más versátil. A mí, la verdad, me encantan.

Además, los anacardos son una muy buena fuente de ácidos grasos omega 6 en forma de ácido linoleico, son ricos en vitamina E ( con acción antioxidante) y nos aportan una buena dosis de magnesio, hierro, proteínas y fibra. Para aprovechar al máximo los polifenoles y ácidos grasos esenciales presentes en los anacardos, resulta muy importante que siempre los compreis crudos o naturales; descarta los que vienen tostados, fritos o salados. Cuando los anacardos los someten al tostado o la fritura, sus ácidos grasos se alteran e incluso pueden generarse sustancias poco deseables, como es el caso de la acrilamida.

Pues bien, ya sabemos que los anacardos son el ingrediente estrella para hacer cheesecakes saludables, y ahora dirás ¿ Y cómo hago la base del pastel? Pues con dátiles y frutos secos!

Me acuerdo que cuando era pequeña, hacíamos mi  madre y yo tartas tipo 3 chocolates, y yo siempre me encargaba de hacer la base de galletas y mantequilla Me encantaba hacerlo, al ver que luego me quedaba todo bien machadito… Pues bien, os digo yo que la base de dátiles y almendras sale hasta mejor, ya que se queda mucho más ”pegajosa” y resulta muy sencillo cubrir con ella el molde. Lo bueno es que los dátiles tienen un dulzor extraordinario y hacen que nuestra base quede de lujo. Y lo dátiles no solo son un regalo para nuestro paladar, sino que también son una excelente fuente de fitoquímicos, principalmente carotenoides y polifenoles, con una gran acción antioxidante, aparte de aportarnos minerales como el selenio, magnesio, calcio , vitaminas del grupo B y potasio (Nutritional and functional properties of dates: a review.  Al-Farsi MA1Lee CY.) Son, además, una muy buena fuente de fibra.

Y el ingrediente mágico de esta receta es el chocolate negro >85%, lo que hará que nuestro cheesecake solidifique. Ya sabeis que el cacao puro es uno de mis alimentos favoritos y que intento incluirlo diariamente en mi alimentación, ya que presenta un contenido en flavonoides altísimo, siendo esto algo que dota al cacao de su potente acción antioxidante.

Total, que esos son los principales ingredientes que vamos a utilizar y de verdad os animo a que prepareis este cheesecake, porque estoy segura que os va a encantar.

INGREDIENTES ( molde de 10 cm de diámetro, unas 6 raciones aprox.)

Para la base

· 1/2 taza de almendras crudas.

· 1/2 taza de dátiles deshuesados.

Para el relleno

· 1 taza de anacardos naturales ( unos 150 g).

· 1/2 taza de leche de coco ( es importante que sea de buena calidad, sin azúcares añadidos; solo tiene que llevar agua y coco).

· 1/3 taza de chocolate negro >85%

· 3 dátiles.

Para el topping

· 2 onzas de chocolate negro >85%.

· Cerezas.

ELABORACIÓN

· Lo primero que tenemos que hacer es poner los anacardos en remojo durante 3-4 horas, para que se ablanden. Transcurrido dicho tiempo, desechamos el agua de remojo, los enjuagamos y colamos bien. Reservamos.

  • Ahora vamos a hacer la base. Para ello, tritura con tu procesador de alimentos o batidora las almendras, hasta que estén hechas harina. En ese punto, añade lo dátiles y sigue triturando hasta que se forme una masa pegajosa. Coge tu molde, cúbrelo con papel de hornear ( para evitar que nuestro cheesecake se pegue) y ve colocando la base del pastel, que puedes ayudarte con una cuchara.  Una vez bien extendida la base en el molde, introdúcelo en el frigorífico, para que se endurezca un poco.
  • Mientras, vas a preparar el relleno. Coge el chocolate y derrítelo al baño maría hasta que esté totalmente fundido. En tu batidora, introduce los anacardos que teníamos reservados, el chocolate derretido, la leche de coco y los dátiles. Tritura todo hasta adquirir una consistencia cremosa y que los ingredientes estén bien integrados.
  • Vierte el relleno sobre la base que ya habíamos preparado e introduce en el frigorífico, donde lo tendrás durante al menos 4 horas para que se solidifique. Cuando ya esté enfriado, lo decoramos con más chocolate negro derretido y unas cerezas.
  • Conservar en el frigorífico, que aguanta perfectamente unos 5 días.

 

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